
El Gobierno ha propuesto que cada edificio cuente con un gestor que les ayude a ahorrar energía.
Este plan afectará a las comunidades de vecinos de edificios de más de 1.000 metros cuadrados útiles tendrán que designar un “gestor energético” que siga mensualmente “el consumo de energía del edificio” y que a final de año realice un informe sobre el consumo y la emisión de CO2 “para detectar posibles desviaciones” y proponer mejoras de la instalación del edificio. Ésta es una de las medidas con las que trabaja el Gobierno para la Ley de Eficiencia Energética y Energías Renovables.
Esta nueva ley pretende que se vayan adaptando los edificios para cuando se venga a aplicar la Ley de la Unión Europea en 2020 en la que se pide que la energía que abastezca a los edificios sea de origen renovable.
Lo que se pretende es un mayor ahorro en el consumo energético a la par que en las facturas a pagar a las compaías eléctricas.
La función de presentar un informe por parte del gestor es la buscar anomalías que pudieran incrementar el gasto excesivo en la factura y aconsejar a los inquilinos sobre cómo ahorrar más.
El potencial de ahorro energético en los edificios sería enorme, hasta un 60% en los más antiguos y peor aislados, y, según los expertos, la inversión se amortiza en pocos años.
En cuanto a la construcción de nuevos edificios, el borrador recoje que se deberá garantizar un aprovechamiento de la energía solar evitando los “sombreamientos”