
Las familias y las empresas españolas tendrán que devolver a la banca 245.000 millones de euros antes de un año, como pago de los créditos adquiridos con las entidades financieras que venzan en mayo de 2010. No obstante, esta cantidad sólo supone el 13,46% de los 1,82 billones de euros de deuda total con la banca.
La deuda de las empresas asciende a 953.927 millones, de los que 206.258 deberán ser retribuidos a la banca el año próximo, mientras que la de las familias asciende a 866.000 millones (39.000 de los cuales han de abonar antes del siguiente mes de mayo).
La gran preocupación de las entidades es el creciente grado de morosidad (rozando el 5%) que están alcanzando sus clientes, y que es consecuencia de la elevada tasa de paro. Esta situación no será alarmante por el momento, según los expertos, sino que se volverá crítica a partir de 2010, cuando se estima que el desempleo actual habrá causado estragos, sobre todo si se cumplen las malas perspectivas que arrojan los propios parados.