
La Comisión Europea ampliará de dos a cinco los años de que dispondrán los bancos rescatados con dinero público para reestructurarse y vender parte de sus activos.
El ejecutivo comunitario ha tomado esta decisión con el obetivo de que las entidades tengan tiempo suficiente reestructurarse y sanearse. De este modo, se evita que haya una venta masiva y desordenada de activos, y se contribuye a que no se produzca un nuevo hundimiento de la economía.
Además, la CE ha decidido prescindir de la norma “one time, last time”, que prohibía conceder fondos públicos a cualquier empresa que ya los hubiera recibido previamente con el fin de acometer una reestructuración.
Como contrapunto, el organismo europeo ha impuesto una serie de condiciones especiales, entre las que se encuentran la obligación de los bancos de vender activos si recibe una gran cantidad de ayudas públicas. Si dicha venta no es posible, la Comisión impondrá a las entidades una serie de restricciones para evitar desequilibrios en la competencia.
Fuente: Gaceta de los Negocios