
La televisión es uno de los inventos de entretenimiento más loables de la historia de la humanidad. Lo que comenzó como un experimento para informar a las masas, ha derivado en el centro lúdico de la familia.
Pero acudir a este ocio puede llegar a costarnos algunos euros si hablamos de televisiones privadas de pago o incluso una pequeña suma -que por otra parte no tenemos en cuenta- en electricidad plasmada en nuestra factura.
Si navegas por Internet con asiduidad conocerás el concepto de televisión bajo demanda o en streaming, que nos permite ver desde el ordenador los shows de moda sin pagar. No hablamos, por supuesto, de descarga de programas.
La televisión bajo demanda está presente, por ejemplo, en la web de Televisión Española o de cadenas privadas como Antena 3 o TeleCinco. Es posible ver capítulos de algunas series sin pasar por el televisor.
No obstante, huelga decir que esta tendencia todavía no está ni por asomo implementada con acierto en España. Basta navegar por los portales de cadenas norteamericanas como la ABC para percatarnos de ello.